La IA no está eliminando empleos

David Senerman

2/11/20261 min read

En Davos 2026, Jensen Huang, CEO de NVIDIA — una de las compañías más valiosas del mundo y corazón tecnológico de la revolución de la IA — dijo algo que rompe la narrativa del miedo:

La IA no está eliminando empleos.

Está eliminando tareas.

Hace 10 años se pensó que la radiología desaparecería.

La visión artificial superó al humano en analizar imágenes.

Hoy la IA está integrada al 100% en radiología.

¿Resultado?

Más radiólogos.

¿Por qué?

Porque mirar escáneres es una tarea.

Diagnosticar y cuidar personas es el propósito.

Al automatizar la tarea:

→ se atienden más pacientes

→ aumentan los ingresos hospitalarios

→ se contrata más gente

Lo mismo ocurre con enfermeras.

Si la IA hace el “charting”, ellas vuelven a hacer lo esencial: cuidar.

La ecuación es simple:

IA aumenta productividad.

La productividad aumenta capacidad.

La capacidad aumenta empleo.

Pero hay algo más profundo.

La IA puede predecir palabras.

Puede analizar imágenes.

Puede optimizar procesos.

Lo que no puede tener — ni tendrá — es propósito.

Y mucho menos alma.

El propósito humano no es reemplazable.

Se potencia.

En Virtus Atlas, trabajamos en la infraestructura energética que sostiene esta nueva economía.

Porque la tecnología escala tareas.

Pero son las personas — con propósito — las que le dan dirección.