Ingreso Universal y Energía Infinita: el cambio que redefine al ser humano

David Senerman

2/25/20263 min read

I. ¿Qué pasa cuando ya no necesitamos trabajar para sobrevivir?

Durante miles de años trabajamos para lo mismo: sobrevivir.

  • Trabajamos para tener comida.

  • Trabajamos para tener techo.

  • Trabajamos para protegernos del frío, de las enfermedades y de los peligros.

Incluso hoy, aunque la vida es más sofisticada, la lógica es la misma:

→ educación → trabajo → ingreso → seguridad → supervivencia.

La economía moderna sigue organizada en torno a la escasez.

Pero estamos entrando en algo distinto.

  • Si la energía se vuelve abundante.

  • Si la producción se automatiza.

  • Si la inteligencia artificial hace cada vez más tareas humanas.

Entonces el trabajo deja de ser la condición para sobrevivir.

Aquí aparece un concepto clave:

Ingreso Universal (un ingreso garantizado para todas las personas, independiente de si trabajan o no).

Si producir bienes y servicios se vuelve extremadamente barato gracias a la energía abundante y la automatización, la sociedad podría sostener un ingreso básico universal.

Eso cambia el paradigma.

Ya no trabajaríamos para sobrevivir.

Trabajaríamos para encontrar nuestro propósito.

Y todo comienza en algo muy simple:

la abundancia energética.

II. La solución radical: generar energía en el espacio

Elon Musk lo plantea con claridad:

El límite de la inteligencia artificial no son los chips.

Es la electricidad.

La Agencia Internacional de Energía proyecta que el consumo eléctrico de los centros de datos alcanzará aproximadamente 945 TWh en 2030, cerca del 3% de la electricidad mundial, creciendo cuatro veces más rápido que la demanda global promedio.

El problema no es computacional.

Es energético.

La solución que propone es directa y radical:

Generar energía en el espacio.

No en la superficie terrestre.

En el espacio.

¿Por qué?

Porque allí:

  • El Sol brilla prácticamente todo el tiempo.

  • No hay nubes.

  • No hay polvo.No hay atmósfera que reduzca la radiación.

  • No hay desgaste climático.

  • No se necesitan enormes sistemas de enfriamiento como en la Tierra.

Los centros de datos consumen enormes cantidades de energía no solo para procesar información, sino para enfriarse. En el espacio, la disipación del calor es mucho más simple porque no hay aire ni humedad que manejar.

En términos simples:

Es mucho más eficiente generar energía solar en el espacio que en la Tierra.

La idea es clara:

  • Generar energía solar en el espacio.

  • Instalar centros de datos allí.

  • Procesar información en órbita.

  • Enviar los resultados a la Tierra vía satélites.

  • Mover la industria digital directamente hacia la fuente primaria de energía del sistema solar: El Sol.

III. Ahora pongamos esto en contexto.

Hacia 2035:

  • La electricidad mundial podría rondar los 35.000 TWh al año.

  • Los centros de datos podrían consumir alrededor de 1.700 TWh.

Eso significa que, incluso si toda la infraestructura digital migrara al espacio, solo estaríamos trasladando aproximadamente 5% del consumo eléctrico mundial.

El otro 95% seguiría ocurriendo en la Tierra.

Para:

  • transporte,

  • industria,

  • ciudades,

  • construcción,

  • agricultura,

  • producción de materiales.

La economía física sigue dependiendo de energía terrestre.

Existe una idea llamada Space-Based Solar Power, que propone generar energía en el espacio y enviarla a la Tierra mediante microondas o láser. Pero hoy es experimental. No es una solución comercial ni inmediata.

Por lo tanto, aunque la economía digital pueda migrar al espacio, la energía que sostiene la vida diaria en la Tierra debe seguir produciéndose aquí. Y eso requiere infraestructura, inversión y transición desde combustibles fósiles hacia energías renovables como el sol y el viento.

Ladrillo sobre ladrillo.

IV. El puente entre dos mundos

Estamos en medio de dos realidades:

  1. Una economía terrestre que aún depende de infraestructura física y energía costosa.

  2. Una economía digital que podría alimentarse directamente del Sol en el espacio.

La transición no elimina la energía terrestre.

La complementa.

Mientras la inteligencia artificial avanza y la automatización crece, la demanda eléctrica seguirá aumentando. La confiabilidad energética será aún más crítica.

Aquí es donde trabajamos.

En Virtus Atlas construimos los modelos de negocio que hacen posible, rentable y sostenible el fortalecimiento de la infraestructura energética terrestre durante esta transición histórica.

Hoy la energía sigue siendo infraestructura física.

Y seguirá siéndolo durante un tiempo considerable.

V. El verdadero cambio

Aunque la energía terrestre siga requiriendo infraestructura e inversión, los beneficios de la inteligencia artificial y la automatización pueden llevarnos hacia una economía distinta. Una economía donde la supervivencia material esté garantizada.

Eso es lo que hace posible el concepto de ingreso universal. Y cuando sobrevivir ya no dependa directamente de trabajar, la sociedad cambia profundamente. No trabajaremos para obtener ingresos que nos permitan subsistir.

Trabajaremos para crear, construir, explorar; encontrar sentido y propósito.

La energía infinita no elimina al ser humano.

Le cambia la pregunta.

Si el ingreso universal es posible, no es solo por política o ideología: Es por energía.

La energía del Sol puede alimentar la revolución digital desde el espacio. Pero la vida humana sigue ocurriendo en la Tierra.

Y el puente entre la escasez y la abundancia es energético.

Ese puente se construye ahora.Y en esa construcción estamos trabajando.